Como penitencia por no alcanzar la meta en sus métricas comerciales, los empleados de una empresa China fueron forzados a beber agua del retrete.

El hecho ocurrió en la localidad de Guang’an, el pasado 28 de julio, cuando varios trabajadores tuvieron que sacar agua del inodoro y tomarla toda.

Según fuentes locales, algunos sufrieron problemas de estómago. Pero este no es el único caso de castigos inhumanos por parte de corporaciones asiáticas, pues en 2016 se conoció el caso de un jefe que obligaba a sus empleados a comer gusanos.

Las autoridades chinas han comenzado una investigación a las prácticas laborales de la compañía