Un sacerdote de 55 años de edad y director de una escuela católica ha sido descubierto conduciendo a una niña de 13 años a un motel.

Arnel Fuentes Lagarejos, ex párroco de la parroquia San Juan Bautista y presidente del Colegio Católico de Cainta, ha sido acusado de abuso infantil cerca de la ciudad de Marikina en Filipinas.

El sacerdote supuestamente contactó a través de redes sociales a un proxeneta para conocer a la niña en un centro comercial, donde según se informa pagó alrededor de 500 pesos filipinos (alrededor de 170 pesos) para llevarse a la chica.

Se enfrenta a cargos por violar la Ley contra la Trata de Personas y una investigación está en marcha después de ser descubierto como parte de una misión encubierta de la policía.

El departamento accedió a sus cuentas de redes sociales para averiguar quién la vendía a los hombres. El proxeneta era un amigo de la chica, de 16 años, según informó Rappler.

La víctima de 13 años dijo que el motel habría sido su tercera reunión con el sacerdote, y ella lo acusó de apuntarle un arma y advertirle de no conocer a otros hombres.

La Diócesis de Antipolo dijo en un comunicado: “La Diócesis de Antipolo deja claro que no condonará o fomentará en modo alguno la trata de personas, en particular de menores, ni protegerá a los delincuentes de enjuiciamiento y posterior juicio y castigo cuando la evidencia Así lo justifica “.

Agregó que “no se rendiría” al sacerdote y “oraría” por la víctima y su familia.

El arzobispo emérito Oscar Cruz, de la Conferencia Episcopal de Filipinas, dijo que la iglesia no toleraría la inmoralidad y que recogerá pruebas y testimonios de personas con conocimiento directo del caso antes de presentar el documento a Roma.

La decisión final recae en el Vaticano.

“Pero eso no significa que sea culpable antes de ser inocente. Es inocente hasta que se demuestre su culpabilidad “, dijo Cruz, según informó ABS-CBN News, agregando que los clérigos no eran santos y podrían cometer errores.

Con información de The Independent