El alcalde electo de Mazatlán, Luis Guillermo Benítez Torres, dio a conocer que solicitó al gobierno del estado la suspensión de la reconstrucción de la Avenida del Mar hasta que esta cuente con todos los requisitos requeridos por normatividad para la ejecución de cualquier obra.  

Y es que señaló mediante un escrito signado por presidentes así como representantes de colegios de arquitectos e ingenieros de la localidad-con sello de recibido por el gobierno del estado el pasado 20 de agosto- no se cuentan con estudios preliminares, ni un proyecto ejecutivo en el que se sustente para haber definido el presupuesto de 119 millones 595 mil 241 pesos para la ejecución de la misma.

Asimismo apuntó que los anexos técnicos de la convocatoria se plantea una estructura de pavimento que no tiene sustento, dado que no se efectúan los estudios preliminares y se teme que la obra ponga en riesgo evento importantes para la ciudad como son el Maratón Internacional Pacífico, la temporada alta de turismo o el carnaval, en caso de no cumplirse con la fecha de terminación estipulada para el 31 de diciembre.

“No estamos en contra de la inversión para Mazatlán, que haya obras a favor de Mazatlán, lo que  estamos en contra es de que no se cumpla con la reglamentación y con la ley, esto mismo sucedió con la administración que está a punto de terminar”.

“Nunca se ha respetado la normatividad de construcción y lo estamos viviendo las consecuencias, saben a lo que me refiero. La ley es la ley y hay que cumplirla, sea quien sea. Esta obra la licitó la empresa Renco, insisto no hay proyecto ejecutivo”, subrayó.       

Además negó que haya declarado anteriormente –como lo manejaron algunos medios de comunicación- de que vaya a destruir la ciclovía para recuperar los estacionamientos sobre Avenida del Mar y explicó que para ello se buscaría comprar o arrendar un terreno lo suficientemente grande fuera de la rúa para que cumpla este fin.

“Jamás dije derrumbar. Hice un comentario al margen de que ni la ciclovía la hubieran hecho ahí, no dije que la iba a destruir, la hubieran hecho mejor alrededor del Parque Central por ejemplo. Sin embargo oí una nota que no coincide con esto. Manejan las cosas de tal manera de hacer creer a la ciudadanía que estamos locos, en Mazatlán queremos que haya justicia.”

Enfatizó que con su proyecto quiere cambiar los vicios que se han padecido con los anteriores gobiernos, ya que su objetivo es gobernar escuchando a los ciudadanos y no llegando a imponer proyectos que se le antojan o se le ocurran al alcalde, destacando que lo importante es socializar la obra pública.

Con respecto al acuario, dijo que está en contra de la autorización de mil 200 millones de pesos para la construcción de uno nuevo, cuando el que está en funcionamiento y que se ha dejado caer podría quedar como uno de primer nivel con mucho menos dinero, según señalamientos que le han hecho expertos.

Dijo que está dispuesto a revisar conjuntamente con el gobierno del estado sobre esta situación, porque tiene claro que la obra pública donde interviene capital privado se debe de dejar en claro el beneficio que tendrán los mazatlecos, sobre todo cuando la concesión que se pretende otorgar es a 30 años.