La violencia impera en México debido a la elevada presencia de los grupos dedicados al crimen organizado y, tras el juicio contra El Chapo, el tema resuena con fuerza en las redes sociales.

Esta vez es momento de hablar sobre la relación tipo Romeo y Julieta que forjó la sobrina de Joaquín El Chapo Guzmán con uno de sus rivales. Nos referimos con esto a Alfredo Beltrán Guzmán, alias El Mochomo.

Como en toda familia, hay integrantes que salen de lo convencional y efectúan acciones distintas a lo marcado por los demás y eso fue precisamente lo que ocurrió con Patricia Guzmán, sobrina de El Chapo, quien contrajo nupcias con Alfredo Beltrán Leyva, titular de la agrupación que se disputaba el control de la droga en México y Estados Unidos.

A pesar de que los integrantes del Cártel de Sinaloa no vieron con buenos ojos la unión amorosa, la relación de la sobrina de El Chapo y Alfredo Beltrán Leyva prosperó, lo que derivó en el nacimiento de varios hijos, entre ellos Alfredo Beltrán Guzmán, apodado El Mochomito.

Al nacer en las altas esferas del crimen organizado, el sobrino de El Chapo buscó tomar el control de ambos grupos y tomar la dirección sobre el traslado de estupefacientes.

El Mochomito fue catalogado como un narcojunior sanguinario que formó parte de múltiples asesinatos y secuestros a integrantes del Cártel de Sinaloa, resaltando los nombres de Iván Archivaldo y Alfredo Guzmán Salazar, por lo que la furia de El Chapo se incrementó hasta sus máximas consecuencias.

La muerte de aquellos familiares causó que la relación entre los cárteles se fracturara, lo que derivó en la intensa lucha por las rutas de control y distribución de drogas.

¿Qué habría ocurrido si el amor se esfumara?

Fotografía: Twitter