Juan Carlos y Patricia, la pareja de Ecatepec, Estado de México, acusada de un gran número de feminicidios cometidos en la zona, presuntamente asesinaban, descuartizaban y comercializaban los restos de sus víctimas.

Juan y Patricia, los carniceros feminicidas que estremecen a México

Durante la audiencia que se llevó a cabo ayer en el penal de Chiconautla, el Ministerio Público reveló la declaración inicial del imputado, donde confesó que tres de sus víctimas fueron Arleth Samanta, Evelyn y Nancy Nohemí, quienes desaparecieron en abril, junio y septiembre pasados, respectivamente.

Aunque Samantha, Nancy y Evelyn no se conocían entre sí, sus madres declararon que todas conocían a una mujer que les vendía ropa o quesos y sus desapariciones compartían rasgos en común, pues todas eran madres solteras.

El fiscal general de Edoméx, Alejandro Jaime Gómez Sánchez, informó que las víctimas tuvieron relación con la pareja, por lo que establecieron un operativo de vigilancia en la colonia Jardines de Morelos, sitio donde se hallaba la vivienda de los presuntos feminicidas.

El jueves pasado, elementos de la Fiscalía General de Justicia del Estado detuvieron al hombre y a la mujer por su probable participación en al menos diez feminicidios.

De acuerdo con las declaraciones ministeriales presentadas por la fiscalía mexiquense, Juan Carlos reconoció que abusó sexualmente de algunas de sus víctimas antes de asesinarlas y luego de descuartizarlas, vendió sus huesos y osamentas.

Según afirmaron las autoridades, Juan Carlos presenta un trastorno psicológico de tipo sicótico y de personalidad, mientras que Patricia tiene un retraso mental de nacimiento y un delirio inducido adquirido, pero ambos pueden distinguir entre el bien y el mal.

Durante el cateo a su vivienda, fueron encontradas ocho cubetas con restos humanos cubiertos con cemento y bolsas, así como otras partes congeladas en un refrigerador, presuntamente para ser consumidas por la pareja.

Patricia y Juan Carlos vivían con dos niñas y un bebé de unos tres meses de edad, por lo que sus vecinos nunca consideraron sospechoso ver a la pareja en la calle con una carriola.

Gómez Sánchez agregó que el 4 de octubre, los ahora detenidos fueron observados saliendo de su domicilio con el cochecito para bebé y al ser abordados por elementos de la Fiscalía General se descubrió que transportaban restos humanos, aunque hasta el momento se desconoce quién los compraba o para qué.

Con información de El Universal y Excélsior

Foto: Chilango, Milenio y El Big Data