El IMSS y el ISSSTE respondieron al personal médico de salud que ayer se movilizó por diversas ciudades del país en protesta por la entrada de lo que será el Sistema Universal de Salud, al asegurar que las instituciones no se privatizan ni se fusionan ni desaparecen; tampoco se trata de portabilidad, es decir, el cambio de una institución a otra.

Los médicos, enfermeras y personal administrativo externaron su inconformidad por el Acuerdo Nacional hacia la Universalización de los Servicios de Salud, suscrito entre instituciones del sector salud federal y estatales, y que entrará en vigor en días próximos.

José Reyes Baeza, director general del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), precisó que el acuerdo sólo consiste en la configuración de un catálogo de intercambio de servicios para atender a la población derechohabiente con mayor oportunidad “cuando la institución de seguridad social no cuente con esta posibilidad, pero alguna otra sí tenga la infraestructura médica para brindar la atención”, dijo.

Mikel Arriola, director general del Instituto Mexicano del Seguro Social, coincidió en que no se trata de privatizar ninguna institución de seguridad social. “Nunca se ha planteado la privatización del IMSS. Ejemplo de esto es que se invertirán 20 mil millones de pesos de aquí al cierre de la administración del presidente Enrique Peña Nieto en la construcción de 12 hospitales y 40 Unidades de Medicina Familiar”, expuso el funcionario.

EL UNIVERSAL adelantó en su edición del 17 de mayo de 2016 la entrada en vigor de esta primera etapa encaminada a la universalización de los servicios de salud.

Para José Reyes Baeza, el acuerdo hacia la universalización no significa portabilidad ni privatización. “Estamos en la etapa de la construcción del catálogo de servicios que será dado a conocer por el secretario de Salud y coordinador del sector, José Narro, quien anunciará los pormenores de la universalización”, subrayó.

Explicó que el instrumento suscrito ante la presencia del Ejecutivo federal el pasado 7 de abril es un esquema de coordinación entre las dependencias encabezadas por la Secretaría de Salud para compartir y eficientar el uso de la infraestructura médica disponible.

“A través de la definición de los servicios que cada una de ellas puede prestar a otras, con esquemas de pago interinstitucionales para poder ejecutar este programa en todo el país”, indicó el director general del ISSSTE.

En gira de trabajo en Coahuila, Mikel Arriola, director general del IMSS, reiteró que el plan de infraestructura 2016-2018 en unidades del Seguro Social es la mejor evidencia de que la privatización es una versión falsa.

 

Con información de El Universal