El próximo gobierno mantendrá el manejo responsable de las finanzas públicas y con una mayor focalización del gasto, proyecta el organismo

El Fondo Monetario Internacional (FMI) confía en que la deuda del gobierno general de México bajará, de 53.5% del PIB al cierre del presente año, a 53.4% en el próximo bienio.

El organismo internacional también proyecta que ese pasivo caiga a 53.3% para el bienio 2022-2023.

Dichos montos se comparan favorablemente con los niveles promedio de deuda de los tres países socios del TLCAN, ya que la deuda de EU crecerá, de 108% de su PIB en 2018, a 116.9% en 2023. La de Canadá pasará en el mismo lapso de 86.6 a 74.3 por ciento.

El FMI resalta que el déficit global en México se redujo a 1.1% del PIB en 2017, ayudado por una contracción en el gasto de capital, una reducción de la masa salarial y una transferencia puntual del banco central.

La consolidación y la mejor focalización de los programas de asistencia social deberían continuar para crear espacio para el gasto de infraestructura que tanto se necesita”, sugiere.

El concepto “gobierno general” se refiere al gobierno central, seguridad social, empresas públicas, banca de desarrollo, seguros nacionales e infraestructura.

 

Prevé FMI baja en la deuda de México

Las cifras comparan de manera favorable con los niveles promedio de los otros dos países integrantes del TLCAN

El Fondo Monetario Internacional confía en que la deuda del gobierno general de México bajará de 53.5 por ciento del PIB al cierre del presenta año a 53.4 por ciento en el próximo bienio, para luego caer a 53.3 por ciento en 2022 y 2023.

El monto compara favorablemente con los niveles promedio de deuda de los países socios del TLCAN, ya que la deuda de EU crecerá de 108 por ciento de su PIB en 2018 a 116.9 por ciento en 2023, mientras que la de Canadá pasará en el mismo lapso de 86.6 a 74.3 por ciento.

18.2 por ciento del PIB es el equivalente de la deuda de Rusia

En el Fiscal Monitor, el FMI proyecta que la deuda de Brasil se elevará de 87.3 por ciento de su PIB a 96.3 del presente año al 2023. Mientras que la de China pasará de 51.2 a 65.5 en el mismo periodo.

Destaca el caso de Rusia, cuyo endeudamiento es bajo y pasará de 18.20 a 20.4 por ciento del PIB.

DÉFICIT

Resalta que el déficit global en México se redujo a 1.1 por ciento del PIB en 2017, ayudado por una contracción en el gasto de capital, una reducción continua de la masa salarial y una transferencia puntual del banco central.

En México, la consolidación y la mejor focalización de los programas de asistencia social existentes deberían continuar para crear espacio para el gasto de infraestructura que tanto se necesita”, sugiere.

Precisa que, para el caso de México, el gobierno general se refiere al gobierno central, la seguridad social, las empresas públicas, los bancos de desarrollo, la corporación de seguros nacionales y el Fondo Nacional de Infraestructura, pero excluye a los gobiernos estatales.

El organismo recomienda a todos los países fortalecer las defensas fiscales en períodos de expansión económica, ya que esto crea el margen de maniobra necesario para brindar apoyo fiscal durante una posible contracción e impide que las vulnerabilidades fiscales se transformen en un motivo de tensión si las condiciones financieras se deterioran.

87.3 por ciento del PIB es actualmente el monto de la deuda de Brasil

Calcula que la deuda promedio del mundo pasará de 82.1 por ciento del PIB global a 80.6 por ciento.

Al FMI le preocupa el alto nivel de endeudamiento. “La deuda mundial se encuentra en máximos históricos tras haber alcanzado un nivel sin precedentes de 164 billones de dólares en 2016, lo que equivale al 225 por ciento del PIB mundial”, subraya.

El mundo está hoy un 12 por ciento más endeudado en relación con el PIB que en el punto máximo anterior registrado en 2009, y China es un importante catalizador de este endeudamiento”, abunda.

Agrega que la deuda de las economías avanzadas promedia un 105 por ciento del PIB, alcanzando niveles que no se veían desde la Segunda Guerra Mundial. En las economías emergentes y de ingreso medio, la deuda —que registra en promedio un nivel cercano al 50 por ciento del PIB— se sitúa en niveles vistos por última vez durante la crisis de la deuda de los años ochenta.

Para los países en desarrollo de bajo ingreso la deuda superó 40% del PIB en 2017.

 

cva