El medicamento neutraliza la toxicidad del arácnido; dicho veneno provoca daños irreversibles a nivel de tejido, como ulcerar la piel, provocar necrosis e incluso la muerte

La mordedura de una araña violinista es una emergencia médica que debe atenderse de inmediato, porque el veneno provoca daños irreversibles a nivel de tejido, como ulcerar la piel y provocar necrosis, e incluso la muerte.

Con procesos tecnológicos innovadores que evitan la extracción de la toxina directamente del arácnido, a partir de venenos recombinantes, una farmacéutica mexicana desarrolló un antídoto de cuarta generación de nombre comercial Reclusmyn que neutraliza la toxicidad de la araña violinista.

Cuando una persona es mordida por la araña violinista, generalmente es por accidente al momento de mover objetos en sitios oscuros, secos y donde suele esconderse el arácnido que reacciona al verse amenazado.

Pueden pasar varias horas para que el individuo se percate de la situación, al ver que la zona afectada está inflamada y rojiza, además de sentir dolor. Lo mejor es aplicar un antídoto a la brevedad para disminuir el riesgo a la salud de la persona afectada.

Aproximadamente cinco por ciento de los accidentes pueden cursar con una forma grave de intoxicación en cuyo caso podría presentar también falla renal aguda, desorientación, lesión a nivel pulmonar, destrucción de los glóbulos rojos e incluso la muerte”, destacó en un comunicado Jorge González, director científico de Laboratorios Silanes/Bioclon, empresa que desarrolló el antiveneno.

jcp