Un manejo imprudencial por parte de personas no calificadas pudo haber sido el causante de la ruptura del acrílico en el tiburonario ocurrido la tarde de ayer, consideró Omar Osuna Osuna, presidente de Canaco Mazatlán.
Osuna Osuna quien estuvo a cargo de la construcción de las primeras cuatro etapas de este recinto, dijo que tras una revisión fotográfica hecha por personal de su constructora al dejar la obra, pudo observarse que las empresas que concluyeron el proyecto previo a la apertura, desmontó el material que sufrió daño.
Al presentar estas imágenes a medios de comunicación, mostró que luego de ser empotrado de nueva cuenta, éste acrílico registró una fuga que fue solucionada en su momento con material no apto para este tipo de reparaciones y por personal que no correspondía a las empresas Reynolds y Hammerhead Internacional, responsables de la fabricación así como de su instalación.
“Todos ellos manejan garantías extremas, estas dos empresas son las responsables, son las que hicieron el cálculo y la instalación con certificación de estándares de calidad mundiales”, declaró.
“Por consiguiente nuestra empresa fue responsable al 100 por ciento aún que no venía especificada la marca. Contratamos al mejor personal norteamericano pagado en dólares. Estos artículos están totalmente certificados”.
Osuna Osuna refirió que su empresa jamás escatimó en adquirir equipos de primera calidad que brindaran seguridad, y prueba de ello es que el estanque duró más de un año lleno con agua salina sin registrar desperfecto alguno.
Tras comentar que las empresas encargadas de llevar a cabo la construcción de este proyecto deben de tener disponible la fianza para solventar este problema, enfatizó que estará en manos de las autoridades el deslinde de responsabilidades.
“Hago responsable de que movieron este acrílico con personal no certificado y si lo movieron con personal certificado, que la misma fábrica Reynolds lo garantice y lo dé por escrito porque serían los responsables”, agregó.