Provienen de El Rosario.

El arribo de familias desplazadas de sus lugares de origen por la violencia en Sinaloa no para.

Ahora fueron 25 familias, o 125 personas, las que tuvieron que abandonar sus comunidades para asentarse en Mazatlán, por peligro de represalias del crimen organizado.

Las familias son originarias de La Rastra, Rosario, zona serrana del municipio colindante con Mazatlán.

El éxodo se dio tras el asesinato de cuatro personas en la comunidad de Charco Hondo, el pasado 25 de junio.

Los desplazados no han llegado a la misma zona, sino que se han dispersado por todo el municipio.