Kate del Castillo confirmó el día de ayer al medio de información Efe que su regreso a México será durante la temporada decembrina, lo cual significa que su ausencia de más de dos años en territorio mexicano llegará a su fin.

La mexicana aclaró su situación legal durante la presentación que hizo para promocionar su tequila ‘Honor’.

La actriz mencionó estar ilusionada con su regreso al país, además, confesó qué es lo primero que hará a su entrada a territorio mexicano.

Me muero por comer unos tacos mexicanos y unos frijolitos”.

La visita de Kate es motivada por la época navideña, pues espera pasar la temporada en compañía de su familia y principalmente, sus padres.

Afortunadamente, la actriz se pudo dar un descanso después de su participación en La Ingobernable y La Reina del Sur, proyectos que la tuvieron trabajando durante todo el año, y aclaró que ese fue el motivo por el que no regresó a su país y no su situación legal, como se dijo.

Por lo anterior, Kate confesó contundentemente que ‘no necesita la luz verde de nadie para entrar a su país’.

La protagonista de La Reina del Sur manifestó que no había podido hablar sobre el tema debido a que sus abogados le pidieron ser reservada en cuanto al tema. La actriz espera ‘poder entrar a México sin ningún problema’.

Remarcó que su regreso no está vinculado con el cambio de administración tras la toma de protesta de Andrés Manuel López Obrador.

El caso está cerrado legalmente; nadie tiene que hacerme ningún favor, no lo necesito porque no he hecho nada malo y no necesito ninguna aprobación de ningún Gobierno”.

Kate espera que el cambio de gobierno logre que los derechos humanos sean garantizados, pues considera que la anterior administración no respetó su derecho y por ello interpuso una demanda ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos tras enterarse de que el Gobierno de Peña nieto filtró información falsa sobre ella y su relación con El Chapo.

Sigo siendo parte de eso y toda la vida me van a seguir relacionando, pero soy eso y muchas cosas más”.

Desde su encuentro con El Chapo Guzmán, en 2015, Kate del Castillo vio afectada su reputación y se fue a radicar a Los Ángeles.