La mujer afirmó que le quitó la vida a su hija de forma brutal por ‘petición del más allá’

Este jueves se dio a conocer el caso de una madre de Londres, Inglaterra, que cometió una verdadera atrocidad: ahogó y quemó a su hija de cuatro años.

De acuerdo con The Sun, la mujer identificada como Carly Ann Harris, de 27 años, reveló al tribunal de Londres que su crimen fue por una ‘petición celestial’.

Este macabro hecho ocurrió en junio pasado; sin embargo, con los nuevos detalles que ofreció la madre asesina se podría conocer la condena a finales de este año.

Las autoridades informaron que Carly Ann Harris decidió ahogar a su pequeña Amelia Brooke, de cuatro años, dentro de su bañera para después golpear su cuerpo para que posteriormente quemara su cuerpo y arrojar sus restos a su jardín; una vecina encontró la manta quemada.

Carly Ann Harris mató a su propia hija al ahogarla intencionalmente en la bañera. Luego la cubrió con una manta y le prendió fuego en el jardín”.

En su justificación, la perturbada madre justificó el motivo por el que asesinó a su hija al señalar que ‘se lo pidieron los ángeles’ al catalogar que de ese modo ‘probaría su fe ante Dios’.

Merezco morir. ¿Qué carajo? Mi pequeña niña. Los ángeles dijeron que debía hacerse, la verdad es que soy un monstruo”.

La mujer con alto arraigo al catolicismo, se definió como ‘un ángel caído del cielo’ y explicó que ella sufría constantes ‘visiones de ángeles’ que le pedían diversas muestras de amor hacia el ser superior; su prueba mayor era el sacrificio de su hija.

Dios me hablaba seguido y los ángeles me explicaron que tenía que matar a mi hija para que demostrara mi fe. Amelia tenía que ser lavada con agua helada y quemada viva”.

Las autoridades informaron que ella tomaba anfetaminas constantemente para estar más despierta y abrir su ‘tercer ojo’ que ‘predecía la llegada del mal’.

La última vez que hablé con mi pequeña Amelia ella estaba comiendo caramelos cuando le dije que vería a los ángeles. Yo sé que estaré a su lado allá arriba”.

Carly Ann Harris enfrenta los cargos de homicidio calificado, abuso infantil y uso inadecuado de estupefacientes, delitos por los que podría pagar hasta 40 años de prisión.

Con información de La Crónica, The Sun y The Mirror

Fotos de The Mirror