No todos los pequeños crecen en un ambiente saludable, físico ni emocional. En México hay niños que trabajan, algunos por necesidad y a otros los obligan

No todos los pequeños crecen en un ambiente saludable, físico ni emocional. En México hay niños que trabajan, algunos por necesidad y a otros los obligan.

El Módulo de Trabajo Infantil, elaborado en 2017 por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), indica que la población de cinco a 17 años es de 29.3 millones de mexicanos; de éstos, 2.1 millones no asisten a la escuela, lo que representa 7.2 % del total de niños que no tendrán la posibilidad de cambiar su vida y están expuestos a la explotación.

Nuestro país tiene grandes deudas con la infancia: la primera, la desigualdad económica, 53% de la población infantil es pobre. Peor si nacieron indígenas, donde ocho de cada 10 son pobres. Tenemos dos millones de niños en pobreza, 4.7 millones de niños en pobreza extrema con dificultad para comer al menos una vez al día”, señaló Juan Martín Pérez García, director de la Red por los Derechos de la Infancia (Redim).

De los más de 29 millones de niños mexicanos se estima que 3.2 millones realizaron algún tipo de labor; en total 11% trabaja.

Por entidad federativa, Nayarit tuvo la mayor tasa de trabajo infantil, con 19.7%. En contraste, Querétaro tuvo la más baja, con 5.3 por ciento.

Alejandra Ortega, de 17 años, originaria de Hidalgo y vocera de Redim, apuntó que las condiciones en que viven niños, niñas y adolescentes son críticas porque sus derechos no son respetados,

Está demasiado olvidada. Damos por hecho que los niños están en una buena situación, cuando no es así (…) hay niños en la calle, hay niños que no tienen acceso a un buen servicio médico”, dijo.