¿Acaso las bebidas pueden influir en tu estado de ánimo de diferentes maneras? Quizás todo está en tu cabeza

El año pasado, circuló un informe que vinculaba diferentes tipos de bebidas alcohólicas con diferentes estados de ánimo. La investigación utilizó 30,000 respuestas a la encuesta de Global Drug Survey y descubrió que las personas atribuían diferentes emociones a diferentes bebidas alcohólicas. Por ejemplo, hubo más encuestados que informaron sentirse agresivos cuando tomaban licores que cuando tomaban vino.

Todos tenemos amigos que juran que se sienten diferente cuando beben diferentes tipos de alcohol. Pero, ¿acaso las bebidas pueden influir en tu estado de ánimo de diferentes maneras?

Vamos directo al grano. No importa cuál sea la bebida, el ingrediente activo es el mismo: etanol. Cuando tomas, el etanol ingresa al torrente sanguíneo a través del estómago y el intestino delgado y luego se procesa en el hígado. El hígado puede procesar sólo una cantidad limitada de alcohol a la vez, de modo que cualquier exceso permanece en la sangre y viaja a otros órganos, incluido el cerebro, donde se regula el estado de ánimo.

Los efectos directos del alcohol son los mismos ya sea que bebas vino, cerveza o licores. No hay evidencia de que los diferentes tipos de alcohol causen diferentes estados de ánimo. A veces, la gente ni siquiera reconoce su estado de ánimocuando toma.

Entonces, ¿de dónde viene el mito? Los científicos han estudiado las creenciasespecíficas relacionadas con el alcohol denominadas “expectativas”. Si crees que un tipo particular de bebida te enoja, te da tristeza o te excita, es más probable que pase.

Desarrollamos expectativas de varias fuentes, incluidas nuestras propias experiencias y las de los demás. Si el vino te relaja, es probable que lo haga porque normalmente lo tomas lentamente en una atmósfera tranquila y relajada. Si el tequila te vuelve loco, tal vez sea porque normalmente lo tomas en shots.

O si regularmente vieras a tus padres sentados el domingo por la tarde con sus amigos tomando algunas cervezas, podrías esperar que la cerveza te haga más sociable. Se ha descubierto que los niños de hasta seis años tienen expectativassobre el alcohol, mucho antes de tener experiencia con la bebida.

Construimos asociaciones conscientes e inconscientes entre el alcohol y nuestras emociones cada vez que bebemos o vemos a otra persona bebiendo. Incluso podríamos ser influenciados por la música y el arte. “El tequila me vuelve loco” es una creencia común, que también es una línea en una canción de Kenny Chesney, y el Piano Man de Billy Joel podría reforzar la idea de que la ginebra te pone melancólico.

Otros productos químicos, llamados congéneres, se pueden producir en el proceso de producción del alcohol. Las diferentes bebidas producen diferentes congéneres. Algunos argumentan que estos podrían tener diferentes efectos en el estado de ánimo, pero el único efecto real de estos productos químicos es el sabor y el olor de una bebida. También pueden contribuir a que te de una cruda horrible.

Pero no hay evidencia de que estos congéneres produzcan efectos específicos del estado de ánimo o de comportamiento mientras estás bebiendo. El factor crítico en los efectos físicos y psicológicos que experimentas al beber se reduce a la forma en la que tomas no en lo que te tomas. Las bebidas tienen diferente contenido de alcohol y cuanto más alcohol ingieras, y más rápido lo ingieras, más fuertes son los efectos.

Los licores tienen una mayor concentración de alcohol (40 por ciento) que la cerveza (5 por ciento) o el vino (12 por ciento) y muchas veces se beben de una sentada, ya sea en shots o con un mezclador dulce. Esto aumenta rápidamente la concentración de alcohol en la sangre y, por lo tanto, los efectos del alcohol, incluidos los cambios en el estado de ánimo.

Lo mismo aplica con las bebidas preparadas. Es posible que hayas escuchado el dicho “Beer before liquor, never been sicker, liquor before beer, you’re in the clear” (Cerveza antes de licor, nunca has estado peor; licor antes de cerveza, es bueno para la cabeza), pero otra vez lo que te puede meter en problemas es la cantidad de alcohol no mezclar diferentes tipos.

Mezclar un estimulante (como una bebida energética) con alcohol también puede enmascarar qué tan borracho te sientes, y puedes beber más. Puedes reducir el riesgo de cambios extremos de humor al beber lentamente, comer alimentos antes y mientras tomas, y espaciar las bebidas alcohólicas con agua, jugo o refresco.

El alcohol es un depresor del sistema nervioso central, lo que significa que ralentiza el funcionamiento del cerebro. Los efectos del alcohol incluyen la reducción de la actividad en la parte del cerebro que regula el pensamiento, el razonamiento y la toma de decisiones, conocida como la corteza prefrontal . El alcohol también disminuye las inhibiciones y nuestra capacidad para regular las emociones.

“In vino veritas” (en vino hay verdad) es un dicho que sugiere que cuando bebemos es más probable que revelemos nuestro verdadero yo. Si bien eso no es completamente exacto, los cambios en el estado de ánimo cuando alguien bebe muchas veces reflejan estilos personales subyacentes que se regulan menos con el alcohol.

Los estudios de agresión y alcohol, por ejemplo, muestran que las personas que normalmente son irritables, malhumoradas o con baja empatía cuando no beben tienen más probabilidades de ser agresivas cuando disminuyen sus inhibiciones mientras beben. Al igual que con todas las drogas, el efecto que el alcohol tiene sobre tu estado de ánimo es una combinación del alcohol en sí mismo, de dónde lo estás bebiendo y de cómo te sientes en ese momento.

Entonces, ¿el alcohol te pone loco o triste? Si es así, probablemente ya tenías ciertas tendencias, y si lo crees lo suficiente, puede que se haga realidad.