El 17 de julio de 2006 los servicios de emergencia del C4 en Ciudad Frontera recibieron una llamada que los dejó helados:

Maté a mis hijos, estoy a una cuadra de la presidencia de Frontera, por la calle Progreso”.

Inmediatamente después de recibir la llamada los cuerpo policiales comenzaron a movilizarse y llegaron al lugar en donde estaba el sujeto que minutos antes había confesado el crimen en contra de sus hijos, quien no se opuso al arresto y dijo:

Los voy a llevar a donde dejé los cuerpos”.

La Policía y el sujeto llegaron al lugar que les indicó el detenido, identificado como Carlos Roberto Mata Ramos, de 36 años de edad, y encontraron una de las peores escenas de crimen en la región centro de Coahuila.

Los cuerpos de dos pequeños se encontraban recostados sobre el terreno: Roberto y su hermanita, América Jaqueline, Mata Javalera, de uno y cuatro años de edad.

Según Zócalo, el varón fue el primero en morir, su padre lo asfixió con una bolsa de plástico para después matar a su hija con una cuchillada en el pecho.

Más tarde se supo que el sujeto se había divorciado de su mujer un año antes y tenía permiso para ver a sus hijos de vez en cuando.

El día en que el padre mató a sus hijos los había llevado al centro comercial y a un circo, pero pocas horas antes de regresarlos con su madre, decidió privarlos de la vida cerca de la casa de los abuelos de los pequeños y les dijo que ‘se iban a dormir viendo las estrellas’.

La prensa lo nombró El matahijos y su confesión fue escalofriante, además de desconcertante:

Me dio miedo que los niños fueran regañados por su mamá y por eso ya no quise dárselos”.

Otra de sus confesiones también dejó heladas a las autoridades:

Batallé un poquito con el niño, con la niña no, nomás le di una cuchillada, lloró tantito pero se calló (…) La niña me dijo cuando le clavé el cuchillo; ‘Me duele papi’”.

La madre de los pequeños occisos pidió pena máxima para el padre de sus hijos, y así ocurrió, el Juez Segundo del Ramo Penal, Hiradier Huerta Rodríguez, condenó a Carlos Roberto, alias El matahijos, a un total de 95 años de prisión sin derecho a ningún beneficio.

Esta condena pasará a la historia porque fue la primera cadena perpetua que se dictó en contra de un criminal en el Estado de Coahuila.

Con información de Zócalo y Diario Coahuila