Mantener baratas las tarifas de luz que pagan los hogares mexicanos está costando cada vez más al fisco.

De acuerdo con el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación 2018, los subsidios a las tarifas eléctricas ascenderán a 50,179 millones de pesos el siguiente año. Esto implicará un crecimiento de 11.1%, en términos reales, respecto a lo aprobado en 2017, y será 50% mayor a lo que se aprobó durante 2016, descontando la inflación.

Lo destinado por el gobierno, para evitar que los precios que pagan los usuarios en su recibo de luz se eleven, será equivalente al triple del presupuesto propuesto por el gobierno federal para el Congreso de la Unión o para Procuraduría General de la República.

A su vez, representará el doble de todo el presupuesto federal destinado a la protección del medio ambiente o del gasto que tendrá el Instituto Nacional Electoral, respectivamente. Además, será 22% superior al presupuesto de la UNAM en 2018.

Como todo subsidio al consumo, el de las tarifas eléctricas es un gasto regresivo, es decir que beneficia más a los hogares de más alto ingreso. Según cifras del Inegi y Hacienda, 14.6% del subsidio recae en el 30% de los hogares más pobres del país, en tanto que el 30% de los hogares más ricos recibe el 51.3% del mismo.

MATRIZ ENERGÉTICA

Alejandro Limón, investigador de Energía del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), explicó que el problema de fondo por el cual se subsidian las tarifas eléctricas es nuestra dependencia en las fuentes no limpias, como lo es la termoeléctrica, que representa el 68% del total y que dependen del gas natural.

Importamos más gas natural principalmente de Estados Unidos, y la producción del país está sujeta a los precios externos. El precio allá creció 15% en el último año y para el sector residencial en México 17.8%”, explicó.

Detalló que los subsidios representan una fuerte presión para la Comisión Federal de Electricidad, pues pasarán de 12.7% de sus ingresos este año a 13.2% el siguiente.

Agregó que esos subsidios persistirán hasta por lo menos 2023 o 2025, puesto que los resultados de las recientes licitaciones del mercado mayorista se empezarán a ver al menos en cinco años, pero aun así serán insuficientes para observar cambios en la matriz energética.

Se esperaba que para 2018, 25% de la energía eléctrica se generará a través de fuentes limpias, pero no será posible. Ahora estamos en 18%. Además, será complicado quitar los subsidios a los hogares por el alto costo político que implica. Le quedará al próximo gobierno ver si se mete en ese tema”.

dvr