A principios de noviembre comenzó uno de los juicios más importantes del año: el de Joaquín El Chapo Guzmán, y recientemente la defensa del capo dio un golpe duro a los fiscales, pues el abogado puso tras las cuerdas al testigo Germán Rosero, El Barbas.

De acuerdo con lo referido por Rosero, él fue el vínculo entre el Cártel de Sinaloa y el Cártel del Norte del Valle; sin embargo, Eduardo Balarezo, abogado de El Chapo, puso en duda el testimonio al cuestionarlo sobre su honestidad y señalando las contradicciones de su declaración.

Una de las preguntas centrales fue sobre los orígenes familiares de El Barbas, su educación, algunas de sus parejas en la juventud y las circunstancias en las que conoció a Juan Carlos Ramírez El Chupeta, quien fue líder del Cártel del Norte del Valle y también uno de los testigos en contra del capo mexicano.

Balarezo cuestionó la honestidad de El Barbas luego de que violara el juramento que tuvo que hacer para ejercer como abogado, el cual hace a uno comprometerse a no cometer crímenes; su entrada al mundo del narcotráfico echó a la basura el juramento.

¿Quiere que el jurado crea que todo lo que dice es verdad?, ¿Quiere que ellos crean que usted ha sido una persona honesta y honorable porque lo ha sido toda su vida?”.

Además de este problema de honestidad, la defensa afirmó que El Barbas no tiene papeles ni pruebas escritas de todo lo que ha declarado, sino que todo se basa en recuerdos. La principal contradicción fue una serie de documentos de una reunión entre El Barbas y la fiscalía estadounidense, en donde contaba de un envío de cocaína a principios de 2004 de 6 mil kilos, y en juicio declaró que se trataba de 8 mil kilos.

Por su parte, Germán Rosero insistió en su compromiso de contar la verdad, pues solo de esta forma podrá disfrutar de los beneficios que le prometieron a cambio de colaborar con la justicia.

Con información de La Silla Rota, EFE y La Neta Noticias.