Un lamentable suceso se presentó en una entidad de Estados Unidos al implicar a cerca de 300 sacerdotes.

Todo comenzó cuando se lanzó un informe en el que se mencionó que más de 300 sacerdotes abusaron de más de mil menores de edad durante las últimas siete décadas.

El estudio, que identificó a más de mil víctimas infantiles, fue el más extenso sobre el tema de abuso de la Iglesia católica en Estados Unidos.

El fiscal general Josh Shapiro afirmó que los sacerdotes que estaban al tanto de la situación protegieron a la Iglesia católica y a los abusadores antes que a las víctimas. Esto fue lo que dijo el funcionario:

Lo primero no era ayudar a los niños, sino evitar el escándalo. Casi todos los casos de abuso que encontramos son demasiado viejos para ser enjuiciados, y aunque se logró identificar a más de mil víctimas, el número real es desconocido”.

AG Josh Shapiro

@PAAttorneyGen

2 yrs of investigating, a grand jury, 300+ sexually abusive priests & 1,000+ children who carry the burden as Survivors. For too long, the Church has shielded pedophiles, pushing their victims into the shadows.

No longer. Today, we publish the truth.https://www.facebook.com/PaAttorneyGen/videos/450139608814180/ 

La investigación publicada por la Corte Suprema de Pensilvania narró el comportamiento de los sacerdotes de seis de las ocho diócesis, entre las que se encuentran Harrisburg, Pittsburgh, Allentown, Scranton, Erie y Greensburg. Así habló Josh Shapiro sobre el tema:

Varios administradores diocesanos, incluidos los obispos, a menudo disuadieron a las víctimas de denunciar abusos a la Policía, presionaron a las fuerzas del orden público para que cancelaran o evitaran una investigación o llevaron a cabo su propia investigación deficiente sin informar los crímenes contra los niños. Algunos fueron manipulados con alcohol o películas para adultos. A algunos les hicieron tocar a sus agresores”.

Fotografía: Twitter

Con información de Infobae, La Vanguardia y El País