La Fundación Yaakunah, ubicada en el estado de Morelos, ayuda a personas con discapacidad motriz a través de la asinoterapia

Las terapias con delfines, perros o caballos son populares en México; sin embargo, hay una fundación en el estado de Morelos que ofrece asinoterapia, un tratamiento asistido por burros.

Se trata de Yaakunah, que fue creada para ayudar a animales en situación de abandono o maltrato, pero que con el tiempo aprovechó la conexión que hay entre ellos y los humanos para mejorar la calidad de vida de ambos.

La asinoterapia, explicó José Álvaro Huerta Ramírez, director general de la Fundación para el Desarrollo y Bienestar Yaakunah, consiste en ayudar a personas con discapacidades motrices y sicológicas, bajo la asesoría de sicoterapeutas y fisioterapeutas.

Contrario a la terapia con caballos, en la asinoterapia no se monta a los animales, sino que la persona convive con ellos para estimular el movimiento de sus brazos o piernas.

Aquí, se coloca a la persona junto al burro para que lo cepille o lo abrace, por ejemplo, para favorecer la actividad de sus extremidades”.

También hay actividades como colocar pinzas en el pelaje del animal o elaborar collares a su medida, para favorecer la coordinación, reducir la rigidez e incrementar la imaginación. Además, las personas cuentan cuentos a los burros para desahogar sus problemas.

En este sentido, los pacientes incluyen sus miedos y otros sentimientos en los cuentos. Y tienen la ventaja de que el animal no los juzgará, así que tienen un proceso de liberación”, mencionó Álvaro Huerta.

En la fundación se espera que este tipo de terapia mejore con la asesoría de The Donkey Sanctuary, una institución ubicada en Reino Unido, especialista en el cuidado de los burros, que les ha proporcionado diversos cursos al respecto.

Trabajamos de la mano con ellos para poder brindar terapias adecuadas con estos animales”.

En Yaakunah se ofrece, de igual forma, caninoterapia a personas que viven con depresión, ansiedad, trastornos motores y problemas con la socialización, así como a los adultos mayores.

EL ALBERGUE

La Fundación Yaakunah nació en la década de los 80 para ayudar a animales en condición de abandono o maltrato. Su fundadora, Gabriela Ortiz, empezó por alojar y cuidar en su casa (en la CDMX) a perros que encontraba en la calle; pero a la fecha ya cuenta con un albergue establecido en el estado de Morelos y cuida también a gatos, caballos, burros, borregos, gallinas, gansos, cerdos, tortugas y hasta guajolotes.

 

 

Yaakunah albergó otro tipo de animales que no son mascotas de compañía cuando Gaby vio que los caballos que jalaban las carretas de basura en el Estado de México serían sustituidos por motos.

Esos animales, algunos lastimados y maltratados, serían sacrificados y abandonados en el Bordo de Xochiaca, así que ella fue rescatándolos y ofreciéndoles cuidados veterinarios. A la fecha hay 50 caballos de diferentes especies en la fundación”, mencionó Álvaro Huerta.

 

 

El alimento para los 406 huéspedes de este singular albergue surge gracias a las donaciones de la población y a los convenios con las empresas de comida animal, como Royal Canin. Asimismo, el cuidado médico está a cargo de veterinarios (voluntarios y contratados por la fundación) y una colaboración con la UNAM, que presta el quirófano de la Facultad de Veterinaria en caso de ser necesario.

 

AMU