Muchas personas están expuestas a contraer el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH), pero gracias a un medicamento pueden reducir el porcentaje de riesgo, aunque no están exentas de utilizar condones por su seguridad.

La profilaxis preexposición, ‘PrEP’ por sus siglas en inglés: Pre-Exposure Prophylaxis), puede ayudar a prevenir el VIH. Esto involucra la toma de un medicamento específico contra el mismo todos los días sin variación alguna.

De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, una persona que cumpla con este tratamiento puede reducir en más de un 90 por ciento su riesgo de contraer el VIH a través de las relaciones y en más de un 70 por ciento a través del uso de drogas inyectables.

Según el estudio publicado en InfoSIDA, si una persona está expuesta al VIH, tener el medicamento para la PrEP contra el VIH en su torrente sanguíneo puede ayudarle a evitar que este se convierta en una infección permanente en su cuerpo.

El medicamento que se receta actualmente para la PrEP es Truvada. Esta pastilla está compuesta por dos medicamentos contra el VIH: el fumarato de disoproxilo de tenofovir y la emtricitabina, y fue aprobada en 2004 por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) para tratar el virus y en 2012 para su uso dentro de la PrEP.

También se están considerando otros medicamentos para su posible uso, pero hasta el momento ninguno de ellos ha sido aprobado por la FDA.

Pese a que este método puede parecer una maravilla, existen consecuencias. En los países donde se ha propagado el uso de esta profilaxis, especialmente en los Estados Unidos, tanto la comunidad gay como un gran sector de gente joven en general ha dejado de usar otros tipos de protección durante las relaciones.

La seguridad de no contagiarse con VIH ha generado gran calma en la población, pero ha dejado de lado el hecho de que cualquier otra infección que se contagia mediante las relaciones no está siendo combatida. Por ejemplo, la hepatitis.

Este tratamiento puede ser incluido en ciertos lugares del mundo de forma gratuita, si es que las personas cuentan con un seguro de salud lo suficientemente fuerte como para cubrir sus gastos, de lo contrario, podría ser bastante costoso. En México podrías gastar hasta 10 mil pesos.

Según Cultura Colectiva, la dosis debe ser tan metódica y rigurosa como la de una pastilla anticonceptiva, y si en algún momento se rompe ese ciclo, debe comenzarse de nuevo.

Con información de Huffington Post, InfoSIDA, EFE Salud, Excélsior y Cultura Colectiva

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