Al rededor de cien familias de las más que 500 que huyeron de la violencia regresaron a La Petaca y Chrimollos.

El retorno se dio en medio de un operativo de seguridad llevado a cabo por las corporaciones de Concordia, con apoyo de Mazatlán.

Antes de las ocho de la mañana inició la concentración en una gasolinera ubicada sobre la avenida principal de la cabecera municipal.

Cuando los primeros desplazados se acercaron al lugar, ya estaban patrullas de la policía estatal, municipal y del Ejército, así como camiones del Ayuntamiento en los que trasladarían algunas pertenencias y transportes de pasaje.

Veinte agentes de la Policía estatal arribaron en 4 unidades, quienes fueron la cabeza del contingente que emprendió el retorno de los habitantes, pasados las 10:30 de la mañana.

Mientras la caravana se acercaba, personal del Ejército Mexicano patrullaba la zona serrana.

Casi al mediodía arribaron las unidades a los dos pueblos enclavados en lo más alto de la sierra. Entre ladridos de algunos perros como una bienvenida a sus amos.

El compromiso de las autoridades es que habrá de manera permanente una base de la policía estatal y de elementos investigadores así como de policías municipales en un espacio ubicado entre esos dos pueblos, además de rondines que llevara a cabo el Ejercito Mexicano en la zona.

El presidente municipal Felipe Garzón, informo que se habló con el resto de los desplazados y que el sábado retornaran otras familias a sus casas, esto porque trabajan y esperaran el pago.

Para el Director de Seguridad Pública municipal Eliseo López regresar a las familias es sinónimo de confianza en las acciones que garantiza las fuerzas del orden que sin precisar tiempo y numero recorrerán los sitios que fueron presa de personas armadas