Lucero Guadalupe Sánchez compareció este jueves en la corte de San Diego; el próximo 8 de agosto se podría decidir si continúa el proceso en este distrito o en la capital estadounidense

La defensa de la exdiputada estatal mexicana, Lucero Guadalupe Sánchez, vinculada con el capo del Joaquín “El Chapo” Guzmán, apeló el traslado de su caso de la ciudad estadounidense de San Diego a Washington tras la decisión de un jurado de presentar cargos en su contra por narcotráfico.

La exfuncionaria, que según las autoridades se presentaba como la novia del capo Joaquín “El Chapo” Guzmán, compareció ante el magistrado Andrew G. Schopler en la corte de San Diego, California, en donde se fijó la siguiente audiencia para el 8 de agosto, fecha en que posiblemente se decida si continúa su proceso en este distrito o en la capital estadounidense.

La defensa argumenta que el caso debe continuar en San Diego, donde fue detenida el pasado 21 de junio, cuando ingresó a Estados Unidos a través del puente internacional que conecta el Aeropuerto de Tijuana con esta ciudad del sur de California.

El fiscal Joshua Mellor reiteró la intención del Gobierno estadounidense de trasladar el proceso legal a Washington, dado que los fiscales que procedieron con la investigación que derivó en su captura se encuentran ahí.

Durante la audiencia, el juez concedió que la exfuncionaria continuara representada por un abogado de oficio al analizar su información financiera y concluir que ella no cuenta con los fondos necesarios para pagar su defensa.

Sánchez López es acusada de conspiración para la importación de más de cinco kilogramos de cocaína, por lo que puede recibir una condena mínima de diez años en prisión, recordó Mellor al término de la audiencia.

Sánchez López, exintegrante del Congreso del noroccidental estado de Sinaloa, era investigada en México por presunta falsificación de documentos, ya que, de acuerdo con las autoridades mexicanas, en 2014 habría utilizado un nombre falso para visitar a “el Chapo” Guzmán en la prisión del Altiplano.

Las autoridades estadunidenses consideran que la exfuncionaria estaba involucrada con las comunicaciones dentro del cartel mexicano.

jcp