Pese a que autoridades retiran a diario los desechos, lancheros dicen que el problema se agrava e impacta ya en el turismo; hallan PET, madera y hasta restos humanos

Más de 45 mil toneladas de desechos sólidos que son arrastrados cada año por las lluvias en el Cañón del Sumidero impiden el paso de lanchas, y además, acaba con el atractivo visual a los turistas nacionales e internacionales que a diario lo visitan.

Según autoridades de Protección Civil, gran parte de este problema recae en al menos 15 municipios chiapanecos, pues sus afluentes descargan en el río Grijalva.

Los ayuntamientos son Tuxtla Gutiérrez, San Fernando, Chiapa de Corzo, San Lucas, Villa Corzo, Villaflores, Venustiano Carranza, Chiapilla, Tecpatán, Acala, Suchiapa, Ixtapa, Totolapa y Osumacinta, Chicoasén, los cuales se encuentran en el margen del afluente.

Sin embrago, el director de Turismo de Chiapa de Corzo, Gilberto de Paz Cuesta, negó que su municipio contribuya a la contaminación del río y culpó a 14 alcaldes de ser los responsables y criticó su desinterés para resolver la problemática.

Al reclamo se sumaron lancheros, quienes denunciaron la nula ayuda de las autoridades y el impacto que está teniendo en el turismo. “Muchas veces los paseantes terminan bajándose de los botes, además de que se ha visto muy afectada la concurrencia, pese a ser temporada alta”, comentaron.

De acuerdo con el organismo, Tuxtla Gutiérrez es el mayor generador de basura, la cual llega al Cañón del Sumidero a través de su principal afluente: El Sabinal.

Los principales materiales que contaminan el caudal son  madera, ramas, ripio y pet, incluso lavadoras, refrigeradores, y hasta cadáveres humanos y de animales.

Unen esfuerzos, pero nada

Ante este hecho, lancheros de varias cooperativas urgieron a las autoridades acelerar la limpieza en la zona conocida como El Tapón, ya que impide el paso de las lanchas y si lo hacen, tienen que buscar caminos o romper las barreras de desechos.

Por su parte, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, pese a mantener un operativo de limpieza, no logra erradicar la basura en la zona, por lo que el Sistema Estatal de Protección Civil informó que se multará, desde 200 salarios mínimos o más, a quienes arrojen desechos sólidos a los márgenes del río Grijalva.