Claudia Ruiz Massieu, dirigente nacional del PRI tras la renuncia de René Juárez Cisneros, reconoció que la corrupción y otros factores fueron determinantes para que el PRI busque reconstruirse como partido político

La nueva presidenta nacional del PRI, Claudia Ruiz Massieu, reconoció que la del pasado 1 de julio fue la peor derrota del PRI desde su fundación, y que la ‘autocrítica cruda’ debe plantear una reforma que eventualmente los lleve a recuperar la confianza de los ciudadanos.

Hay que reconstruirnos y reflexionar sobre lo que no hicimos bien. La reforma del PRI tiene que ser profunda y verdadera. Hay que cambiar de forma, pero también de fondo”, indicó Ruiz Massieu en entrevista con Pascal Beltrán del Río para Imagen Radio.

 

La lideresa priista indicó que esta reforma del tricolor “puede o no” incluir un cambio de nombre del instituto político, pero lo que sí debe ocurrir es un “cambio de formas, de actitudes” para recuperar la cercanía con la militancia y las bases.

En el análisis hay muchos factores. La corrupción fue uno de los temas que más estuvo presente en el proceso electoral. La gente mandó un mensaje en ese sentido. Debemos tener una reflexión profunda, saber por qué no pudimos plantarnos con credibilidad”, indicó.

Por último, Ruiz Massieu indicó que su responsabilidad al frente del PRI estará enfocada en “echar a andar con orden y método la reflexión para reformar el partido; concluir el proceso electoral y preparar al partido” para las elecciones del próximo año en cinco entidades.

 

chg