La razón es porque vivieron la violencia que sufrieron sus madres y por ello se comprometieron aportar ingresos; contrario a los hombres quienes no cooperan con los gastos

Una investigación de la Universidad Nacional Autónoma de México(UNAM) señala que cada vez es más común encontrar a mujeres solteras mayores de 30 años que viven con su madre, que nunca se han casado, tenido hijos, ni han vivido en pareja, lo que se explica por un tema de solidaridad de género.

Esto porque estas mujeres estuvieron expuestas a la violencia que sufrieron sus madres y por ello se comprometieron a ayudarlas y a aportar ingresos.

Es decir, la mayoría de mujeres en esta condición son proveedoras, lo que echa abajo el estereotipo que las ubica como cuidadoras.

En contraste, de acuerdo con la investigación del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades (CEIICH) de la UNAM, los hombres solteros mayores de 30 años no son proveedores aun viviendo sólo con su madre, y si acaso a veces cooperan con algunos gastos familiares.

Así este tipo de mujeres solteras no son vistas como un problema social, a diferencia de las solteras que viven solas, pues incluso llegan a suplir de muchas maneras la función que le corresponde al Estado, toda vez que terminan siendo un apoyo para las madres hasta que éstas mueren.

Sin embargo, la doctora Olivia Tena, del CEIICH advirtió que el vínculo entre la madre y la hija en estos casos se convierte en una relación muy dependiente, pues mientras la madre depende económicamente de su hija, ésta descarga todo el peso de la cuestión doméstica en su madre

Tras entrevistas con los padres y madres de solteros y solteras mayores de 30 años que vivían en su casa, la investigación de la UNAM concluyó que las familias de origen latino tienen una mayor tendencia a mantener a los hijos en casa, a diferencia de las francesas o estadounidenses que generan todas las condiciones para que estos salgan del hogar familiar y no dependan económicamente de los padres.

En las familias latinas es mal visto que se vayan si no se han casado, porque pareciera que estamos haciendo algo mal. Siempre se busca mantener la imagen de la familia perfecta, que hace bien las cosas, que se siente culpable de los problemas de los hijos y responsable de ellos hasta que están muy grandes”, detalló la doctora Olivia Tena.

 

*amgl